jueves, 21 de mayo de 2009

inverosimil

El tiempo en recuerdos, de caducas hojas se tiñe-cae-olvida, pero flashes me aprisionan en este trauma que perenne en otoño carcelario y luego invierno me minimizan, me dejan huacho siento tanto frío…lo peor es que aún no existes.

inconcluso

Infiltrándote en mis caderas cual hiena devoras mis curvas vigorosas de éxtasis juvenil cuando en matinal saludo me despierto en la negación de la no realidad que con besos oscuros me dañan, apolillan mis ideas y vuelvo a pensar en ti: maldito conocido que me dañas con lujuria, y añejándome voy a mis recuerdos mortuorios. Camino tambaleante vacilando por la ciudad, en la penumbra me incluyo al comercio de la otredad sexual, otros me miran, otros somos, otros lascivos más y en las miradas me escabullo altivo enano merodeo y pienso, pienso, vuelvo en ocio en pajas mentales que me hieren, flagelándome con cortes imperceptibles que no quiero que vean los escondo pero mi mirada se tizna, con un velo tapo mis intenciones ...

donde polla




la REPRE!!!

Y no es paranoia lo que me hacen sentir mas bien logran el pánico dentro de estas fauces que interpretan la realidad, y todo este sentido…sin sentido que golpea la dura realidad que gracias a la seguridad ciudadana con esos controles militares abofeteándonos en Valparaíso

lunes, 13 de abril de 2009

su cumple, mi regalo...

Con lentitud me acerco, acaricio el aire con delicada/sonriente/segura mirada profunda. Apareces. Movimientos felinos entre la penumbra del “dancing queen” morocho de tartamudos movimientos –no te acuerdas- fijaste en mí, la meta de la aventura noctambula de la que nuestros cuerpos preciosos/sonrientes se dejaban llevar desde el éxtasis producido por el tecnicolor destello incandescente de nuestras juguetonas danzas sibaritas. Movimientos específicos fijando el ángulo perfecto, cuales pavos reales exhibiendo el tercermundista ejemplo de moda; inseguridad, me alejo ¡no! Tras laberinto de personas, mi cara se me repite en el espejo. Prosigo la búsqueda, alegre te observo a la distancia, me reflejo en miradas lascivas me divierte/cansa me apoyo en una ventana, y luego tu, tú ser me hace pensar en historias juntos; nos besamos conquistando al oponente riendo en casi ingenuas caricias erotizadas “¿vámonos para mi casa?” y como si estuviera esperando la joya más brillante, me prostituyo por el goce de tu compañía “!si!” me alejo de mis compañeros -me despido y saludos- en empatía, tus amigos me hablan. Corremos. Nos divertimos, nos miramos pero no tanto tanto como a mí me gusta; caminando el 7mo arte nos mantiene ocupados pero te angustias, casi perdidos miramos la cordillera y el alba se nos ofrecía tímida en amanecer romántico. En nido confesamos/convergemos y desnudando pliegues ocultos a otros tactos confiamos más, más me gustas. Violetas, magnolias en un intercambio comunicativo cual novela buenísima nos atrapó, analizando cuido tus sueños ronroneándote nos desvanecemos y pasan 1, 2, 3, 9… minutos efímeros menguando nuestra oportunidad. Descendemos escaleras una y otra vez, subterráneamente guardamos el dato -¿habrá otra vez, de nuevo juntos?- quizás en sintonía nos preguntamos y un hasta luego nos separa con un gesto fruncido de paz.





pd: para el cumpleañero, que se me dio como un bello regalo de pascua...

domingo, 5 de abril de 2009

susto

En necrosis permi/tome decisión fatal

alejado del ruido matinal y la noche estival

el maúllo incesante golpea las paredes

con receloso-toc, toc, toc!!!- palpita galopante

ahí, justo; pienso re-flexionan mis flagelos

esa noche tan fría, hirviente sangre

de cual volcán en expiración de vida,

desesperado de miedo sudo plegarias,

mi alma no arranca de este lecho nativo

de piernitas cortas, pómulos morochos

tierras callejeras, folclóricas, porteñas, citadinas

en periféricas experiencias felinas;

logré despedirme, sin caer en desconsideraciones

contorciones tembleques, vuelven, me reaniman

no fue un sueño, lloraba en sangre, sude frío

pero no caí en pesado peso muerto

sus manos plumíferas, cogieron cual seda

en caricia compañera, mi vida del allá.